febrero 23, 2026

San Luis, SDE. El Instituto Técnico Superior Comunitario (ITSC) continúa ampliando su oferta académica con programas de Técnico Superior correspondientes al nivel 5 del Marco Nacional de Cualificaciones, concebidos para responder a necesidades concretas del aparato productivo nacional y abrir oportunidades reales de formación, empleo y movilidad social.

Esta expansión forma parte del proceso de fortalecimiento institucional que impulsa el ITSC para aumentar las oportunidades de acceso a la educación técnica superior y contribuir de manera directa al desarrollo del capital humano que demanda la República Dominicana.

Como resultado de esta ampliación de la oferta formativa, la institución desarrolla e implementa nuevas propuestas académicas orientadas a sectores estratégicos de la economía y a las demandas emergentes de la industria 5.0.

Entre las nuevas carreras se destacan:

Técnico Superior en Geomática Aplicada, enfocado en gestión territorial, cartografía digital, construcción y ordenamiento del territorio.

Técnico Superior en Tecnología de Semiconductores, orientado a microelectrónica, manufactura avanzada y automatización industrial.

Técnico Superior en Diseño Industrial, dirigido al desarrollo de productos funcionales, sostenibles e innovadores vinculados a la economía creativa.

Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones de Animación Digital y Videojuegos, centrado en programación, modelado y creación de contenidos interactivos para la economía digital.

Técnico Superior en Mantenimiento de Sistemas de Electromedicina, enfocado en la instalación, calibración y mantenimiento de equipos biomédicos para el sector salud.

Técnico Superior en Gestión de Adquisiciones, orientado a compras, contrataciones públicas y privadas y optimización de la logística institucional.

Técnico Superior en Dirección de Proyectos, orientado a formar profesionales preparados para planificar, ejecutar y controlar proyectos en organizaciones públicas y privadas, utilizando metodologías modernas y herramientas de gestión.

Estas ofertas académicas integran formación práctica en entornos reales de aprendizaje y una estrecha vinculación con los sectores productivos, lo que facilita una inserción laboral más ágil de los egresados y fortalece áreas clave para el desarrollo sostenible del país.

De igual manera, los programas se articulan con rutas de continuidad formativa y certificaciones vinculadas al sistema nacional de cualificaciones, ampliando las oportunidades de crecimiento profesional y especialización técnica de los estudiantes.

Con esta ampliación de su portafolio académico, el ITSC reafirma su compromiso de transformar talento en oportunidades reales de desarrollo, consolidándose como una institución técnica superior pertinente, innovadora y alineada con las prioridades nacionales de educación, empleabilidad y competitividad.

Por Jordis de Peña

Nadie cierra un acceso a una playa pública en República Dominicana sin respaldo de poder. Eso no ocurre por iniciativa individual. Quien está detrás de eso cuenta con apoyo político, económico y probablemente respaldo institucional desde niveles superiores. Puede que no haya un papel visible, pero hay autorización efectiva.

Porque seamos claros: si cualquier ciudadano común se levanta mañana, coloca piedras y cierra el acceso a una playa, en cuestión de minutos lo obligan a quitar todo y enfrenta consecuencias legales. No hay tolerancia cuando no hay padrinazgo.

La diferencia no es la ley. Es el poder.

Y si las autoridades municipales o provinciales no actúan con firmeza ni se pronuncian con claridad, no es por desconocimiento. Es porque ya hubo línea bajada desde arriba. En este país, cuando el poder habla, muchos callan.

Aquí no está en juego solo un camino. Está en juego la institucionalidad. Porque cuando la ley no es el factor determinante, sino la fuerza política y económica, lo que termina imponiéndose no es el derecho, sino la correlación de poder.

En República Dominicana no existe un Estado de derecho que funcione de manera uniforme. Se aplica de forma selectiva y arbitraria. Las normas no son el límite real. Lo que manda es quién tiene más poder, más relaciones y más influencia.

Y esto no es un caso aislado. Así es como opera el sistema una y otra vez.

En ausencia de instituciones fuertes, la disputa no se resuelve jurídicamente. Se resuelve por quién ejerce más presión: el pueblo o el otro bando.

Eso no es Estado de derecho. Eso es poder contra poder.