Pedro Jhonson, presidente de las Mesas Comunitarias de la Defensoría del Pueblo, señala al Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) por desviar tuberías hacia una cañada local.
Esta acción ha saturado el drenaje, afectando directamente a más de 300 personas.
Lorenzo Baret, presidente de la junta de vecinos de Villa Salma, explica que el problema se originó tras el colapso de tres de las cuatros bombas que dirigían las aguas hacia la planta de tratamiento; actualmente, solo una permanece operativa y es insuficiente lo que a provocados que una tuberías sea dirigida hacia la cañada afectando la zona.
El ex médico legista Emilio Bodden advierte que las aguas residuales y el hedor insoportable se extienden hasta el Malecón de Samaná, lo que representa un riesgo epidemiológico y daña la imagen turística del municipio.

Los comunitarios de Cacaveli 1 y 2 denuncian que esta situación es una continuación de los desbordamientos ocurridos en agosto de 2025.
Pese a las protestas y las promesas del gobierno, las reparaciones necesarias no se han ejecutado.
Los representantes de los Derechos Humanos exigen una intervención inmediata de las autoridades estatales para evitar una tragedia de salud pública mayor en la región.

Por Federico Rutan 